Como cada año os traemos las reseñas de las novelas finalistas del Festival Cartagena Negra, del que El quinto libro es colaborador oficial. Este año los finalistas han sido: Donde nacen las bestias (Pedro Feijoo), Matacrías (Alberto Puyana) y Amoniaco (Carlos Augusto Casas).
Recuerda que puedes leer todas las reseñas de los finalistas del festival en nuestra sección especial: Cartagena Negra.
Sinopsis
Isabel lleva años trabajando como asistenta para distintas casas adineradas de Madrid, aguantando miradas altivas y comentarios desagradables hasta el día que, en un arrebato de rabia -¿quién no lo ha vivido alguna vez?- mata a una de esas mujeres de buen vestir y malos modales. Ese acto tan atroz la hace sentir más especial y viva que nunca, tanto que no piensa parar…
Crítica de la novela Amoniaco de Carlos Augusto Casas
Valoración: 💚💚💚💚💚
Cada vez que el género de la novela negra comienza a desanimarme, a hastiarme, sé que es tiempo de volver a Carlos Augusto Casas. El autor significa un lugar seguro, un lugar al que regresar. En tiempos de consumo rápido y de novelas policíacas camufladas de novela negra por la presión editorial, por ese ansia de etiquetar, cualquier publicación de este autor me reconcilia con la lectura de un género que en muchas ocasiones se ve invadido por cosas que no son. Por modas pasajeras de las que nadie se acordará pasados unos años, como unos scrolls infinitos que no conducen a nada. Ahora parece que todos los asesinos en serie deben tener su trama paralela para «profundizar en su psique», armando una trama misteriosa como si no supiéramos que sí, que se trata del asesino y que su historia se reencontrará muy pronto con el presente del resto de personajes.
Para mí, a la novela negra se le debe exigir mucho más. Es un género que se ha caracterizado por suponer una potente radiografía de una situación concreta, con un trasfondo social que la eleva sobre otros géneros. Incisiva.
Los personajes de Casas se caracterizan por ser complejos y profundos, pero sin caer en el cliché facilón basado en una marca física distintiva o en una peculiaridad aparente. Son personajes tan reales que resultan apasionantes. Personajes como tú y como yo. Desahuciados e improbables. Tan corrientes que terminan siendo invisibles. Y eso, es una carta fácil para jugar si eres una asesina que sin quererlo se convierte en el grito desesperado de toda una sociedad: harta de mentiras, de la escalera social, de techos de cristal, de las injusticias y las continuas tomaduras de pelo de una clase política paupérrima, reflejo, por otra parte, de la propia sociedad a la que representan.
Carlos Augusto Casas consigue vencer ese male gaze que casi siempre coloca a la mujer de la novela negra como una mujer fatal o, por contraposición actual, como una superheroína perfecta e impostada: la aguerrida inspectora de policía que consigue solucionar todo.
El acierto en Amoniaco es tener la valentía de colocarla como la villana de toda la historia, rompiendo los tapujos y tópicos más trasnochados de un género, que en ocasiones, agoniza; no por la falta de calidad de un puñado de grandes autores, sino por el intrusismo continuo al que se ve abocado, provocado muchas veces por el atrevimiento de algunos escritores que no entienden de qué va eso de escribir novela negra, verdadera novela negra.
Conclusiones
Al finalizar la novela, revisé varias veces el libro, el objeto. No, no fueron necesarias 700 páginas de polvo y paja para mayor loa del autor y de la cuenta bancaria de las editoriales, las cuales ponen precio a los nuevos lanzamientos al peso.
Es una novela que se disfruta, precisamente porque no sobra —ni falta— una palabra. Porque su lectura está impregnada del ritmo adecuado, con un tono cáustico y mordaz que nos avergüenza al vernos reflejados. En cada párrafo puedes deleitarte por el uso preciso del lenguaje y la magia de su narrativa: este es el verdadero tour de force de la literatura, de la buena literatura; contar una historia, emocionar usando las palabras adecuadas: lo más complicado de conseguir cuando se escribe.
Isabel es un grito que exige atención. Un personaje tan contemporáneo que da pavor. Un personaje con el que resulta complicado no empatizar o no entender, por más execrables que sean sus acciones. Uno de esos personajes que no es fácil olvidar, que representa la crispación de la mujer de clase obrera a la cual se le niega todo por sistema. Una novela tan inquietante como necesaria en estos días. Un grito demoledor: ¡Basta!
Puedes leer otras de mis reseñas en: Cristóbal Terrer.
Datos de publicación
- Título: Amoniaco
- Autor: Carlos Augusto Casas
- Editorial: Ediciones B
- Año: 2025
- Páginas: 281 páginas de pura novela negra
- Género: Novela negra
Carlos Augusto Casas
Mil gracias