Reseña de Viaje a la Alcarria, de Camilo José Cela
Sinopsis de Viaje a la Alcarria
Cela sintió siempre especial predilección por Viaje a la Alcarria (1948), que consideraba su libro «más sencillo, más inmediato y directo», y que constituye un modelo insuperable de prosa castellana. Con él renovó el género de la literatura de viajes, ejerciendo una prolongada influencia sobre los escritores españoles de las siguientes generaciones
Reseña de Viaje a la Alcarria, de Camilo José Cela
La literatura de viajes de Camilo José Cela
El premio nobel de Literatura, y persona de amplia cultura, Camilo José Cela tuvo, entre sus muchos aciertos creativos, lo que podríamos llamar unas obras que constituyen anticipos del Periodismo de Viajes, sí, de ese género en particular, un hecho que lo ubica como pionero en estas diestras lides, así como en unos lares donde su personalidad arrolladora no sólo se abrió paso, sino que igualmente sirvió de referencia para unos audiovisuales excepcionales, por ser los primeros de una saga que se encauza en las últimas décadas del pasado siglo XX en España.
Hablamos, singularmente, de tres libros: “Viaje a la Alcarria”, “Del Miño al Bidasoa” y “Nuevo Viaje a la Alcarria”, a los que peculiarmente deberíamos sumar sus aportaciones a la famosa Guía Campsa, y una suerte de entrevistas que debidamente aderezaban los capítulos de unas miniseries que se emplazaron como puntos de partida de unas singladuras hermosas, atractivas y auténticos baluartes para cuanto se fue forjando con posterioridad.
Animamos, para conocer mejor lo que estamos reseñando, a la lectura de un trabajo de investigación de Lázaro Gómez García (concretamente su TFG en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Murcia, año 2026), en el que se aluden a las construcciones literarias del escribidor gallego y, asimismo, a las creaciones audiovisuales surgidas de aquellas, que se contagian mutuamente, en el orden cronológico debido, de su sencillez, de su cercanía a los lugareños que se van encontrando y de la búsqueda de la anécdota en parajes y enclaves patrimoniales para edificar historias hilando relatos maravillosos, y siempre con la gastronomía, con la cocina, como brillo desbordante.
Un pionero
Cela se queda absorto y entregado a la España rural, como un Adelantado de las Indias a la hora de señalar lo que merece la pena preservar en un momento, el suyo, de traslados y de cambios. Hoy en día hay una complacencia por este tipo de turismo, que ya presagia nuestro artista hace décadas, como también lo consiguen quienes llevan a la televisión tan deslumbrantes narraciones, que a veces aparecen con una mirada omnisciente, o bien se yuxtaponen con elementos lingüísticos únicos, en el caso de unos audiovisuales basados en músicas, que discurren con una nueva conceptualización en las postrimerías de la pasada centuria.
Tanto fue así que otros géneros, como los publicitarios, se aliaron con el talento de Cela. Además, son libros, los citados, como igual sucede con sus traslaciones televisivas, que albergan variedad de interpretaciones, con un deleite por el diálogo, con panorámicas amplias, generales, en ambos supuestos, el escrito y el gráfico, y con puntualizaciones muy del gusto de los lectores y, postreramente, de los televidentes.
El uso de frases cortas (todos recordamos el ¡venga! casi como un lema) vende y vence con la economía del lenguaje, subrayando la búsqueda de la persuasión por la sorpresa, por la reiteración y, esencialmente, por la generalización de las modas. En su azarosa técnica se diluyen tramas, asuntos y mensajes, y todo con una ingente espontaneidad, con poses, evocaciones y determinantes requerimientos, mantenidos en picos de interés, que fluyen arriba y abajo, como guiones de cine, con paisajes y paisanajes, como los del 98, y con personajes protagonistas de diversa textura, registrando, casi sin querer, la intrahistoria que da continuidad y motivación.
Su formato múltiple, casi inconcluso en ciertas oportunidades, nos conduce por vericuetos excepcionales que hacen del Alumno Honoris Causa de la Universidad de Murcia no sólo un personaje culturalmente inabarcable sino por añadidura un aventurero singular con alma de poeta. Nadie como él atravesó carreteras, montañas y valles, y nadie como él, con sus olvidos consentidos y pretendidos, consiguió llenar el carro de lo nimio para elevarlo a una categoría resultona y militante.
Bastante ciudadanía le debe el doble gusto por la literatura y la televisión, juntadas en torno a la emoción del viaje, a un escritor de novelas como La Familia de Pascual Duarte, Pabellón de Reposo o La Colmena. Un tipo soberbio e irrepetible, y, cuando se le lee, o se le escucha en sus singladuras, se aprecia el porqué. Disfrútenlo, por favor, sin tapujos, sin prevenciones.
Viaje a la Alcarria en Penguin Libros.
Sobre Camilo José Cela
Camilo José Cela Trulock (Iria Flavia, A Coruña, 11 de mayo de 1916 – Madrid, 17 de enero de 2002), escritor y académico español, es uno de los autores imprescindibles en el canon de la literatura en lengua española. Entre los premios que atesoró a lo largo de su vida es obligado citar el Príncipe de Asturias de las Letras (1987), el Nobel de Literatura (1989) y el Miguel de Cervantes (1995).
Ficha técnica
- Título: Viaje a la Alcarria
- Autor: Camilo José Cela
- Editorial: Debolsillo
- Año: 2020 (original: 1948)
- Páginas: 448