Reseña de Funes el memorioso de Jorge Luis Borges
Ya en el título vemos claro que el relato irá sobre la memoria. En él, Borges analiza los diversos tipos de memoria. ¿Es la memoria una simple acumulación de datos? ¿Cuál es la diferencia entre aprender y pensar?
El relato nos introduce a varios temas relacionados con el trabajo intelectual.
En primer lugar, el narrador nos habla de la posibilidad de crear un lenguaje nuevo (debemos destacar la parte de la inteligencia requerida para aprender un idioma, cuanto más para inventar uno nuevo) y un sistema de numeración. Estas dos tareas son imposibles, ya que el lenguaje es una convención y si inventáramos uno nuevo, el mundo entero tendría que aprenderlo, ya que si no la inteligibilidad sería imposible. Para inventar un nuevo sistema de numeración, deberíamos replantearnos las matemáticas como las conocemos.
Lenguaje y pensamiento
El lenguaje da forma al pensamiento. El narrador también nos dice que no es lo mismo aprender que pensar. Funes había aprendido datos, idiomas, y su capacidad de memoria, de recordar cada detalle le suponía una realidad infatigable y acaso inútil. Leemos que aprender es diferente de pensar. Esta última capacidad requiere olvidar diferencias, generalizar y abstraer, todas estas capacidades a Funes le fueron negadas. Su mundo estaba constituido sólo por detalles. Pero ¿son los detalles totalmente inútiles? ¿cómo sería el mundo sin detalles? ¿son la memoria y los recuerdos de cosas digamos inútiles siempre una pérdida de tiempo? ¿es sólo lo que nos sirve para fines prácticos, lo útil lo que debemos recordar? Personalmente creo que no. Ejercitar la memoria, pensar otros mundos posibles, otras lenguas es un ejercicio maravilloso aunque nunca podamos realizar o usar eso que imaginamos. La imaginación es una herramienta preciosa para el cambio, que a veces es tan necesario.
La ambigüedad del lenguaje
Otro de los temas que aborda el relato de Borges es la ambigüedad del lenguaje. En el texto se da el ejemplo de la palabra perro y el narrador nos cuenta que para Ireneo Funes, que esa misma palabra se use para seres que son tan diferentes unos de otros, es un error, si se quiere. Funes propone un nombre para cada ser o cosa, lo que supondría un idioma infinito. Debemos a esta altura pensar algo que no está en el relato pero es digno de ser mencionado. ¿Cómo expresamos o recordamos cosas que no podemos ver o explicar, como sería el caso de lo místico. Tal vez, esta omisión es la más importante.
El olvido
También, es importante destacar que la palabra olvido no es mencionada. Y creemos que atraviesa el texto subterráneamente. Hablamos de la necesidad de olvidar algunas cosas para que la realidad no nos parezca «infatigable» Funes es «un solitario y lúcido espectador de un mundo multiforme, instantáneo e intolerablemente preciso» El relato nos habla de una mente sin el filtro del olvido y para poder vivir a veces debemos olvidar ciertas cosas.
Finalmente, se habla de la edad de Funes, el memorioso. El narrador nos cuenta que tenía apenas 19 años pero se lo imagina «más antiguo que Egipto» Esta reflexión nos invita a pensar que el conocimiento que adquirimos nos hace más viejos, y a veces, más sabios.
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Sobre Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, Suiza, 14 de junio de 1986) fue un escritor, poeta, ensayista y bibliotecario argentino, considerado una de las figuras más influyentes de la literatura del siglo XX. Dedicó su vida a la creación literaria, destacándose por sus relatos sobre el tiempo, los laberintos, los espejos y el infinito. Entre sus obras más importantes se encuentran Ficciones (1944), El Aleph (1949), Historia universal de la infamia (1935) y El libro de arena (1975).
Datos de publicación
- Título: Funes, el memorioso (en el libro Ficciones)
- Autor: Jorge Luis Borges
- Editorial: Alianza Editorial
- Año: 1944 (Primera edición)
- Género: Relato
- Páginas: 10