Reseña de Viviana Vázquez
Sinopsis
Extraños en un tren cuenta la historia de dos hombres, Guy Daniel Haines y Charles Anthony Bruno, que coinciden en un tren. Luego de entablar conversación trivial, se van adentrando poco a poco en una conversación más profunda e íntima. Así, Bruno le confiesa a Guy que odia a su padre y Guy le confiesa a Bruno que su mujer, Miriam, lo engañó con varios hombres y están a punto de divorciarse. Se abre, entonces, un diálogo sobre la naturaleza human y su capacidad para el mal . Bruno le propone a Guy un pacto, un asesinato por otro. Es decir, Guy tendría que matar al padre de Bruno y Bruno a la esposa de Guy.
En la mente de Guy y Bruno
Es fascinante el perfil psicológico de estos dos personajes que Patricia Highsmith construye con maestría.
Guy es un arquitecto de 29 años con un matrimonio que fracasó. Su esposa, Miriam, está embarazada de otro hombre y lo atormenta que ese hijo no sea suyo. A su vez, está irritado porque le tiene que pasar dinero a su esposa. Guy mantiene un romance con Anne y por ello le atrae la idea de divorcio, para poder ser libre y llevar una vida feliz junto a ella. Guy vive en un mundo absurdo en el que no encuentra sentido a las cosas. Por momentos, se pierde en sus reflexiones, no puede silenciar los demonios que habitan en su mente y muchas de las cosas que hace, las hace sin querer.
De alguna manera se deja arrastrar y toma decisiones de las que no es del todo consciente. Es un hombre que ha perdido el hilo de su vida. De hecho, en un primer momento, no quiere conversar con Bruno pero se deja llevar y se encuentra contando cosas de su intimidad. A pesar de darse cuenta de que Bruno está desequilibrado mentalmente, no hace nada para abandonar la conversación. Es más, poco a poco, sin quererlo, comienza a disfrutar de la compañía de Bruno. Empieza a desarrollar un afecto por él. Sin embargo, no deja de sopesar la idea de que Bruno es obsesivo, inseguro y peligroso.
El perfil de Bruno es el de un joven de 25 años que no trabaja ni estudia, sino que vive con su madre y busca diversión hueca, efímera. Al principio de la novela, nos enteramos de porqué Bruno odia a su padre.
Dice de él que no es humano, que en lo único que piensa es en el dinero y que es capaz de cortar cabezas para su propio beneficio. Sin embargo, Bruno no es diferente. Así, Guy empieza a darse cuenta de la honestidad brutal de Bruno, de su frustración y su escaso amor propio e inexistente amor hacia los otros. Bruno muestra una incapacidad absoluta para diseñar un proyecto de vida significativo y coherente basado en la pasión por lo que uno hace y el compartir con los demás. La vida de Bruno es inconexa y fragmentada.
Pero Guy se da cuenta de que justamente por ser Bruno un extraño, lo escuchará, se compadecerá y se olvidará. De este modo, hablar con Bruno lo tranquiliza. La filosofía de vida de Bruno es hacer todo lo posible antes de morir, es jugar al límite, tener un comportamiento temerario, a veces incluso delinquir. Bruno, por ejemplo, se enorgullece de haber conducido a gran velocidad con los ojos tapados y de haber participado de un robo, como si estas experiencias con el riesgo le ayudaran a sentirse vivo. Dosis de adrenalina para lo que de otro modo sería un total aburrimiento. Y así, Guy se da cuenta de que Bruno puede ser violento y cruel, que en lugar de construir destruye.
Confesiones en un tren
Patricia Highsmith nos muestra que ambos personajes se utilizan de confesores mutuos. Entonces Bruno cada vez es más profundo en sus preguntas e invita a Guy a desahogarse de lo que realmente piensa y siente por su esposa. Así descubrimos que Bruno menosprecia a todas las mujeres excepto a su madre, con quien tiene una relación conflictiva, está unido a ella como si fuera un niño pequeño buscando siempre su aprobación. Por este odio hacia las mujeres, Bruno, naturalmente, comienza a odiar a la esposa de Guy y es así como se le ocurre el plan al que llama el asesinato perfecto.
Consideraciones éticas
Patricia Highsmith nos invita a reflexionar, a través del personaje de Bruno, sobre la capacidad del ser humano para odiar, para la más absoluta falta de ética y escrúpulos. En palabras de Albert Camus, el límite de la ética es el asesinato. Bruno dice «Todos tenemos capacidad de matar, de ser malos, sólo que nadie lo admite por miedo» y confiesa que estuvo a punto de matar a su padre muchas veces.
Bruno es un gran manipulador que aprovecha la vulnerabilidad emocional de Guy para intentar convencerlo de que Miriam debe tener su merecido. Cada vez se vuelve más preciso en su propósito hasta que finalmente le dice a Guy «Si quieres, puedo diseñar un plan para matar a tu esposa y tu matas a mi padre» Así, casi sin quererlo, Guy es perturbado y a la vez interpelado por Bruno, quien lo lleva a preguntarse por su propia naturaleza, sus emociones y cómo se relaciona con los otros.
Preguntas para los lectores
¿Se llevarán acabo los dos asesinatos? ¿Cómo sería ese crimen perfecto? Estas son preguntas que el lector deberá responder luego de leer esta cautivadora novela psicológica, en la cual la autora nos sumerge en la mente de dos personas que, a pesar de ser en apariencia diametralmente opuestas, tienen muchas cosas en común. Con una magnífica capacidad descriptiva, Patricia Highsmith nos habla del vacío existencial y el hastío, y de las formas peligrosas que estos pueden tomar.
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