Crítica de la novela Ningún escocés verdadero

20 febrero, 2019
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20 febrero, 2019 Cristóbal Terrer Mota

Ningún escocés verdadero

Título: Ningún escocés verdadero

Autor: Ana Ballabriga y David Zaplana

Editorial: Amazon Publishing

Año: 2017

Páginas: 432 páginas que te volarán la cabeza

Género: novela negra

Calificación: 

Sinopsis Ningún esocés verdero

Dos mundos enfrentados, dos concepciones de la vida, en una novela negra trepidante y desgarradora.

Elías es un investigador privado, especialista en resolver casos relacionados con obras de arte, cuya vida transcurre entre convencionalismos. Su tío, el obispo de Cartagena, le encarga recuperar la Vera Cruz de Caravaca, robada en 1934, y conseguir un cuadro que se subasta en Madrid. No logra llevar a cabo este segundo trabajo: una misteriosa y bellísima mujer, Alicia Silva, roba el lienzo y arrebata al detective la paz de su acomodada vida conyugal. A partir de ese momento Elías desciende a un infierno que amenaza con arrasar todas sus creencias y entra en una vorágine de violencia, sexo, drogas y corrupción en la que nada es lo que parecía.

Un thriller desbordante, descarado, de una intensidad sorprendente, que secuestra la voluntad del lector y no la suelta hasta el punto final. Unas páginas de crudeza impactante, casi blasfema y ofensiva a veces, que no dejarán indiferente a nadie.

Estudio sobre la maldad

El pintor Fancis Bacon, vivió gran parte de su vida obsesionado por la maldad, la violencia y el rastro que el ser humano deja tras su paso por el mundo. Tras leer la novela que nos ocupa hoy «Ningún escocés verdadero» nos damos cuenta que el ser humano sale bastante mal parado en un mundo que mucho debe cambiar para convertirse de nuevo -si es que lo fue en algún momento- en un lugar en el que vivir.

Poco a poco, los autores Zaplana y Ballabriga nos van desgranando el viaje hacia el lado oscuro de varios personajes, algunos de ellos siempre han vivido allí, como es el caso de la protagonista L; pero otros, lo encontrarán poco a poco, motivados por sus circunstancias, y -no nos engañemos también por su propia naturaleza-. Pocos personajes buenos vamos a encontrar en esta historia, del mismo modo, pocos personajes planos o carentes de alma.

Aunque de ese alma salgan brochazos violentos que muestran la verdadera condición humana. Porque de las páginas de esta novela los autores dejan bien claro, ante qué tipo de personas nos enfrentamos.

No estamos ante los trazos preciosistas del cuadro original de Velázquez al inmortalizar al Papa Inocencio X, que solo de manera sutil dejaba entrever la verdadera personalidad de uno de los altos cargos de la Iglesia. No. Ballabriga y Zaplana se remangan para mostrar -al igual que la revisita que Bacon hizo del cuadro de Inocencio X- todas las costuras, la violencia, los esputos y la maldad que puede reunir cualquier hombre o mujer.

Viaje a lo más profundo

El viaje inicático que iniciamos con el protagonista Elías es desgarrador. Lejos de encontrar al héroe en la búsqueda de su Ítaca, acompañamos al personaje hacia lo más profundo de sus infiernos.

La pérdida de su fe, de todas sus convicciones, sus sueños y anhelos. Siempre me ha llamado la atención el viaje que motiva a Anakin a convertirse en Darth Vader, o por qué Walter White se convierte en Heisenberg. En esta novela lo descubrimos de primera mano y sin tapujos.

A nadie sorprende ya como un estamento como la Iglesia pueda ser radiografiado de tal manera, si Dios proclamaba el amor hacia los demás, hace tiempo que este estamento sagrado y la sociedad olvidaron su mensaje.

Si la novela se hubiera publicado en Estados Unidos quizá hubiera tenido el mismo nivel de crítica con la que se encontró Dan Brown con su código Da Vinci. Aquí en cambio, las cosas funcionan de otra manera, aunque habrá que esperar unos meses para contemplar lo que pasa en las urnas españolas. La realidad siempre superará la ficción y los tiempos de mordaza que creíamos desaparecidos asoman sus garras con demasiada frecuencia.

Y es que en ciertos momentos, las historias y tramas que leemos en esta novela nos recuerdan a Dan Brown, pero sin el endulcoramiento de sus personajes y su posición políticamente correcta.

Parece que hoy en día hay que pedir perdón por expresar cualquier cosa, por pensar, y los autores ya en los primeros compases dan un giro radical hacia lo extremo. No se puede hablar de violencia, de explotación sexual o de maldad sin embarrarnos un poco en el fango. Así que la narración debe ser acorde al tema que se está tratando, y eso Zaplana y Ballabriga lo hacen a las mil maravillas.

Algo tuvo que quedar en ellos al narrar tales historias, como cuando Neo quedó manchado de parte de la personalidad del agente Smith. Desde luego, su escritura es directa, apasionada y no soltará al lector bajo ningún concepto, pues siempre querrá regresar a su lectura para conocer más y más de las historias de esta novela, que te mantienen en vilo hasta el final.

Asomados a la oscuridad

Al ser humano siempre le han gustado las historias que pivotan sobre la maldad. Es una ventana de seguridad sobre la que asomarnos a contemplar los horrores del mundo, desde la tranquilidad de nuestra butaca -o en mi caso de mi cama-.

Diálogos directos y abundantes, junto a capítulos cortos, permiten que la lectura sea rápida y contundente. Afilada como el cuchillo que descansa en la cocina a la espera de ser empuñado por un asesino. Escenas cargadas de acción que podrían recordar a cualquier revista pulp o a pasajes de cualquier película de Tarantino o Robert Rodríguez. Con Ballabriga y Zaplana no caben las medias tintas.

Además, ese poso histórico y circense, que a mí en particular es lo que más me ha gustado de la novela. El descubrimiento de los agotes es todo un acierto, sobre todo si te lo narran unos maestros del suspense como son los autores que hoy protagonizan esta reseña.

Si el mal es atractivo, en mi caso lo es más cuando está teñido de viejas leyendas, en la España más profunda de bosques milenarios y pueblos dejados de la mano de Dios, nunca mejor dicho.

Creo que estamos ante una joya, una novela de culto, de esas que o te enamoran o las odias. Solo una novela como esta podría ganar el premio Indie de Amazon en el año 2016. Una novela que debes leer sí o sí.

Es cierto que algunos pasajes se me han atragantado por lo explícito de las escenas, creo que es una prueba palpable de que me estoy haciendo viejo y cada vez me sorprendo en más ocasiones cambiando de canal cuando me enfrento a temas desagradables. Ojos que no ven, corazón que no siente. Por suerte hay gente que sigue empeñada en enfrentarse a molinos de viento y a remover conciencias. Ningún escritor verdadero sería capaz de no removerlas.

Fuente foto: Libreteria

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Cristóbal Terrer Mota

Autor de la novela Cameron (Malbec Ediciones). Responsable del blog sobre series extranjeras Seriemaniac.com. Apasionado del cine, las series y la fotografía. La playa, viajar y la lectura son sus grandes pasiones.

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