Reseña de Miss Moon
Leer a Luis Ferrero Litrán es colgarse la mochila a los hombros y viajar. Es subirse en un tren literario con multitud de paradas y destinos. Es vivir a través de la palabra la verdad de los ojos de un autor que no escribe, habla. Y es que como reza en su preludio:
«Aquello que no puede decirse es lo que que se tiene que escribir».
Miss Moon, como ya lo fue su anterior obra Las luces de Oíta, es un evocador viaje a oriente. Un relato cálido e introspectivo, en donde el contexto y el entorno es tan vital e importante como los propios personajes que lo moran. Luis consolida con esta novela un estilo literario que ya es su estilo o, al menos, también suyo y que domina con notable seguridad. Es fácil dibujar en la mente, con imágenes, cada una de las escenas que va creando y narrando, gracias a una escritura elegante y pausada.
Y es que Miss Moon no es una novela de acción rápida, sino una lectura que se disfruta lentamente, dejándose llevar por las sensaciones y los detalles. No es un libro para correr sino para reflexionar, que deja huella más por lo que te hace sentir que por lo que cuenta.
Por ende, en ese paseo costumbrista y plagado de sensibilidad que plasma en sus obras demuestra que no es lo mismo escribir documentándose sobre algún lugar, que escribir sobre algún lugar en el que has vivido. La verdad del sentimiento marca la diferencia para que el lector se sienta partícipe de esa diligencia literaria a la que acaba de subirse. Sin embargo, a mi entender (cada vez más escaso y vacuo), la importancia de la pluma de Luis Ferrero es que su tinta no está empapada tanto de tendencia como de pureza, no tanto de modernidad como de contemporaneidad, no tanto de filosofía como de liberación. Es como si Ferrero Litrán se hubiese escapado de una reunión generacional en la que hubiese convivido otros ilustres como Pavese, Camús, Cortázar, Onetti, Murakami o Kundera. Por nombrar unos cuantos.
Ahora bien, desde un punto más objetivo, Miss Moon es una novela que mezcla aspectos tan amplios como la memoria histórica con otros más íntimos como las emociones en una época y lugar marcado por tensiones sociales y políticas.
De ese modo, Luis Ferrero Litrán Confecciona un texto con trasfondo histórico y humano, sumergiendo a sus personajes en un constante viaje emocional de cambios, incertidumbres y conflictos; explorando a través de ellos la fragilidad de la vida cotidiana, la toma de decisiones cruciales, la dignidad de la gente corriente, la búsqueda de la identidad.
El universo kathoey, como concepto, es un eje vertebrador de la novela. Sin embargo, lejos de parecer algo exótico, el autor leonés nos acerca a él a través de un ambiente cultural como elemento de contraste y de encuentro, con los demás, con nosotros mismos y con la espiritualidad.
El título Miss Moon es ciertamente evocador, inspirador. Una figura simbólica y poética que secciona la novela aportando un tono reflexivo que nunca se separa de la narrativa del autor.
Sobre el autor
Luis Ferrero Litrán es un escritor español originario de Astorga (León), conocido por su narrativa contemporánea con fuerte influencia asiática y temática social.
Es abogado de profesión y trabajó durante años como promotor de negocios en Asia para una multinacional española.
