Reseña de After Dark de Murakami

27 enero, 2020
Posted in BLOG, Reseñas
27 enero, 2020 Cristóbal Terrer Mota

After Dark

Título: After Dark

Autor: Haruki Murakami

Edición: Tusquets

Año: 2015

Páginas: 256 de un negro profundo

Calificación: 

Sinopsis de After Dark

Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado, Mari, sentada sola a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Ésta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño «demasiado perfecto, demasiado puro».

Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante; Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba. Mari sufre una segunda interrupción: Kaoru, la encargada de un «hotel por horas», pide que le ayude con una prostituta china agredida por un cliente.

Dan las doce. En la habitación donde Eri sigue sumida en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y poco a poco empieza a distinguirse en la pantalla una imagen turbadora… pese a que el televisor no está  enchufado.

Reseña

Vuelvo a enfrascarme en la lectura de una novela de Murakami, y vuelvo a publicar una reseña de este autor en este blog. Tal es el poder enigmático que el japonés despierta en mí, conecta con algo muy profundo de mi ser, y eso me atrae. También vuelvo a quedar sumido en una sensación extraña, de melancolía y añoranza. Cosas extrañas nos suceden a los animales que habitamos la noche.

Puedes leer la crítica de otra novela de Murakami en este enlace: Reseña de Sputnik, mi amor.

De nuevo, una novela que nos habla sobre la personalidad, la angustia existencial y la soledad. Personajes muy diferentes, que se sienten engullidos por el trajín diario (diurno) de una gran urbe japonesa que no espera a nadie. Personajes que siguen buscando el sentido de la vida mientras degustan un té en una cafetería a altas horas de la madrugada. Una visión muy al estilo James Joyce pero sin la abultada carga estilística del irlandés.

Los japoneses poseen un vocabulario excelso, son capaces de formular palabras que contienen significados muy amplios o sentimientos muy profundos. Porque no es lo mismo la soledad bien entendida y voluntaria que la soledad sobrevenida que nos sorprende a media noche. Porque no es lo mismo la soledad adolescente de una persona cuya personalidad todavía no se halla formada que la de un adulto.

En After Dark nos encontramos con dos historias muy del estilo de Murakami. ¿Qué sucede en Tokyo cuando apagan las luces y la ciudad se echa a dormir? Pues que aparecen personajes de todo tipo y el inconsciente comienza a trabajar.

Esta es una de las pocas veces en las que el escritor japonés emplea la tercera persona para describir en un libro de fácil lectura qué sucede en una noche concreta. La trama se desarrolla en esa única noche, y termina de forma abrupta cuando se hace de día. Como cuando despertamos de un sueño que nos mantenía atrapados sin soltarnos, sorprendidos por el nuevo día.

Por un lado tenemos a Mari y Takahashi, dos jóvenes que se encuentran a altas horas de la noche en una cafetería. Ambos ya se conocían cuando en una cita múltiple tuvieron que hacer de acompañantes de la hermana de Mari —Eri— y otro chico. Por otro lado, tenemos la extraña historia de esa hermana. Eri es todo lo que una adolescente —incluida su propia hermana— podría desear: es joven, guapa y tiene éxito en muchas facetas de la vida.

Pero en el libro nos encontramos como Eri permanece durante toda la noche durmiendo en su habitación. Un sueño demasiado profundo y metafórico que quizás nos habla de que, en realidad, se siente insegura y vacía con su vida. Probablemente, por ello no consigue despertar. A Murakami, al igual que a mí, le seducen demasiado los sueños y el inconsciente. No es la primera vez que emplea este tipo de recursos metafóricos en alguno de sus relatos o libros. Por ejemplo, en uno de ellos nos cuenta la historia de una persona que de un día para otro deja de dormir.

Eri no despierta porque siente miedo de enfrentarse al mundo. Pese a que todos podríamos pensar que la vida le sonríe, no es así. Es muy joven, todavía no está preparada para enfrentarse a determinadas situaciones y problemas que la vida le va poniendo. Quizá su hermana Mari sí. Por eso vive su vida de forma más segura y normal. Mari no será la chica más guapa de la clase y por ello le dará vergüenza relacionarse con algunas personas, pero, es una valiente. Lo demuestra al enfrentarse a la sociedad, a la vida, a las relaciones. Quizás, es Mari la que deba cuidar de su hermana y no al revés. Quizás ahora le corresponde a Mari ayudar a que su hermana salga de ese letargo y entre plenamente en la madurez.

La otra historia, la más clásica y normal, nos cuenta qué sucede con los dos protagonistas durante una agitada noche. Tokyo es todo ruido, garitos de mala muerte y luces de neón. Los diálogos de ambos en la cafetería son una verdadera delicia que todos deberíamos leer para intentar aprender a crear personajes. Conversaciones superficiales, en apariencia, que revelan elementos muy importantes de la personalidad de cada uno. El amor por la música, la literatura y el jazz parecen datos biográficos del propio Murakami, ahora que empiezo a conocer su particular forma de entender el mundo leyendo su libro: De qué hablo cuando hablo de escribir.

Además, la novela cuenta con una trama de thriller que nos mantiene enganchados. En ella Mari se ve envuelta por un asunto de malos tratos a la prostituta de un hotel de horas, de esos que hemos visto tantas veces en el cine o en el anime japonés. Gente buscando a gente, aunque solo sea durante una hora. Amor a cuentagotas que solo se puede encontrar cuando el sol desciende y las sombras se hacen más alargadas.

Como siempre, un estilo reconocible, sencillo en apariencia pero cargado de una inmensa profundidad. Muy cinematográfico, hasta el punto de que el propio narrador nos recrea escenas y ambientes aludiendo a que imaginemos que una cámara realiza tal plano, o tal otro. Una joya que nos hará pensar, reflexionar y disfrutar.

Cuando lees a Murakami te encuentras con escenas sencillas y un lenguaje simple, pero que te va a atrapando poco a poco. Puedes quedarte con la anécdota que recae en las tramas, pero también puedes jugar a dejarte llevar y adentrarte en esa madriguera de locura que es nuestro subconsciente. De nuevo, personajes inolvidables que pasarían desapercibidos en cualquier otra historia, carentes de épica o de valor aparente. Personajes como tú o como yo. Personas que arrastran sus circunstancias de la forma más digna posible. Personajes que como satélites, orbitan alrededor de otros pero siempre/nunca sin tocarse.

, , ,

Cristóbal Terrer Mota

Autor de la novela Cameron (Malbec Ediciones). Responsable del blog sobre series extranjeras Seriemaniac.com. Apasionado del cine, las series y la fotografía. La playa, viajar y la lectura son sus grandes pasiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacta con nosotros

Si quieres solicitar información, enviar libros para ser reseñados
o concertar una entrevista contacta con nosotros