Entrevista a Marta Robles

4 agosto, 2019 Víctor M. Mirete Ramallo

Marta Robles: ‘La recreación y el análisis del mal es lo que determina el género negro.’

Con motivo de las jornadas literarias de Cartagena Negra, El quinto libro pone en marcha el mes de agosto una sección de entrevistas a diversos autores que formarán parte del grandioso plantel de participantes en las mesas redondas y demás actos del programa. Queremos agradecer el gran interés y disposición que desde el primer minuto ha depositado en nosotros la organización de CTN con Antonio Parra y Francisco Marín como punta de lanza. Gracias a su confianza seremos uno de los blogs colaboradores del festival literario, participaremos en dos mesas redondas y haremos entrega del Premio anual de microrrelatos El quinto libro durante uno de los encuentros literarios de Mister Witt.


Seguimos con pasos firme en la sección de entrevistas Cartagena Negra 2019, y hoy contamos con la inestimable palabra de una de las autoras referentes en el festival: la periodista y escritora Marta Robles.

‘Yo escribo siempre como si fuera a ser ajusticiada al día siguiente.’

1. ¿Es la novela negra un género que no caduca?

Eso creo. Sobre todo porque la novela negra ha ido variando desde aquellas viejas historias de polis y cacos y se ha transformado en la novela social del siglo XXI, desde la que se puede radiografiar la sociedad y denunciar lo que corresponda de ella. La novela negra gira en torno al mal y , por desgracia, el mal nunca va a desaparecer de entre nosotros. Y ese mal nos fascina y nos asusta a partes iguales, porque sabemos que está dentro de todos, aunque no lo parezca, y que puede emerger en el momento más inesperado.

2. ¿Vivimos hoy día tiempos de novela negra que favorecen al género?

En realidad creo que la historia de la humanidad está llena de episodios que podrían servir de pretexto para una novela negra.

El mal es consustancial a los seres humanos desde Caín.

Así que la novela negra siempre ha cabido entre nosotros y siempre cabrá, se llame de una u otra manera.

3. ¿Qué crees que has aportado con tus obras al Noir actual?

Creo que he aportado la visión de un hombre que no juzga, que me parece esencial, porque en la vida nadie es ni bueno ni malo, al menos del todo. Las circunstancias influyen mucho. Además he tratado de incluir distintos elementos para la reflexión. A mí me parece imprescindible que, tras cerrar una novela, no te quedes igual que antes de leerla. Es fundamental que te deje un poso, una imagen, un sentimiento. Que te haga reflexionar. Si no, da la sensación de que has perdido el tiempo. O es lo que me pasa a mí. Tanto en A menos de cinco centímetros como en La mala suerte hay asuntos que invitan a reflexionar al lector. Yo les proporciono los argumentos necesarios para que sean ellos los que decidan respecto a distintas cuestiones delicadas.

4. Vemos como en los últimos años hay una notable reinvención del Noir. ¿Hasta dónde se pueden retirar los matices del género negro para que siga manteniendo sus señas de identidad?

Siempre he pensado que uno solo se puede saltar las reglas después de conocerlas. El hecho de que una novela sea estrictamente canónica no la hace mejor. Solo más parecida a otras. Conviene que uno cuente las cosas a su manera e incluso que decida, olvidarse de algunas normas establecidas, pero para eso tiene que sabérselas. Las señas de identidad de la novela negra están fuera de la estructura, por mucho que algunos piensen lo contrario. Eso no significa que la novela negra no tenga que tenerla, pero si que el escritor puede -y casi diría que debe-. Para escribir hay que tener algo que contar pero también una manera personal de hacerlo. Ya lo dice Armando Artigas en A menos de cinco centímetros…

5. No solo la demanda, sino que la oferta de novela negra también ha crecido exponencialmente en los últimos años. Pero… ¿hay una década o décadas que consideras puede destacar en la historia del género?

Pues, hombre, los inicios siempre tienen su gracia. Pero claro, habría que establecer si los inicios del género negro están en Hammet y en la crisis del 29 o si realmente todo parte de Poe. No sabría decirte. Creo que en todas las épocas y en todos los géneros hay historias que merecen la pena y otras que podrían acabar en la hoguera sin remordimientos. Si me pongo a rememorar , me salen novelas negras que me han dejado huella en todas las décadas. Y me sigue pasando ahora. Me gusta mucho el género negro, siempre que sea bueno. Da igual de la década a la que pertenezca. Porque, si voy por autores, empezaría por Poe, seguiría por Hammet, Simenon. James M.Cain, Burnett, Chandler, luego quizás Patricia Highsmith, el Graham Greene de la década de los cincuenta… Vázquez Montalbán y Banville en los 70, Camilleri o lo mejor de Ellroy en los 90… ¡Yo que sé! Hay historias extraordinarias en todas las épocas. Mis preferidas en España, en el siglo XXI, están firmadas por Alicia Giménez Bartlett o por Carlos Zanón.

6. ¿Es imprescindible un buen crimen para construir un buen Noir?

Un buen crimen, sí. Pero no necesariamente un asesinato.

Hay veces que la sangre lo impregna todo, pero lo que se cuenta no mueve ni medio milímetro al lector.

Sin embargo un buen contador de historias puede  conseguir que el lector sienta que la luz de gas está acabando con la vida de un personaje de forma lenta y dolorosa. Por ejemplo. E incluso es capaz de conseguir que el lector casi sienta el mismo dolor que el propio personaje, aunque nadie le esté tocando físicamente en el relato.  Para eso es necesario, para empezar, que lo perciba como una persona y no como un personaje. Que tenga la credibilidad suficiente. Una novela no tiene que ser real, pero sí verosímil. Y desde esa verosimilitud los crímenes con sangre o sin ella pueden ser igual de pavorosos. Insisto, creo que el mal o mejor dicho la recreación y el análisis del mal es lo que determina el género negro.

7. ¿Es más importante el detective o el criminal en una historia negra?

Pues yo creo que el detective, sobre todo porque los malos son intercambiables. Además en el detective es en quien se reconocen los lectores, en el que confían, al que aman o todo lo contrario. Ahora si se encuentra con un buen oponente criminal, la novela crece considerablemente. De todos modos creo que es muy importante saber que la novela negra no es igual que la policiaca. En la segunda lo importante es descubrir al asesino, en la primera es fundamental saber por qué se comete el crimen y cómo es la sociedad que empuja a que se cometa.

8. ¿Crees que hoy día el cine y las series están más influenciados por la literatura o al revés?

En los últimos tiempos he desechado muchas novelas que me parecía que se habían escrito para el audiovisual y se habían olvidado de la literatura. Creo que está muy bien que las novelas se lleven al cine o a las series, pero considero que el autor no debe ni pensar en ello cuando las está escribiendo. Ni siquiera creo que el escritor tenga que pensar en los lectores, en si el tema les interesará más o menos o en si se venderá mejor o peor. Escribir es otra cosa. Es contar una historia propia, desde la tripa, aunque se articule a través de un género u otro y el relato parezca totalmente ajeno. Naipaul decía que la diferencia entre la literatura y lo que no lo es está entre una carta que un chico le escribe a su novia y la misma carta que le escribe a su novia el día previo a ser ajusticiado.

Yo escribo siempre como si fuera a ser ajusticiada al día siguiente. Si luego eso queda bien en lo audiovisual, pues mejor. Hacerlo al revés es imposible. Creo.

9. ¿Ha cambiado el papel de la mujer en la literatura negra en los últimos años, tanto en personajes como en autoras?

Tanto como en el resto de la vida. Ahora las mujeres tenemos más presencia en todos los ámbitos y ya no somos acompañantes sino protagonistas. Al menos en esta orilla del Pecos. Las novelas reflejan la vida. Desde dentro, desde la historia, y desde fuera, desde quienes las escriben. Si no es así, no son verosímiles.

10. Radio, televisión, prensa escrita y novelista. La comunicación forma parte de tu vida, de tu día a día. ¿Consideras que ha cambiado la forma de comunicarse en el siglo XXI? ¿Para bien o para mal?

Desde luego que ha cambiado. El siglo XXI es Internet, las redes, la inmediatez… En el siglo XXI en Internet pasa con la información, lo mismo que con el agua en las inundaciones: Hay mucha pero poca potable. Siempre lo dice Iñaki Gabilondo. Y yo lo suscribo. Yo que empecé en el siglo XX y sin Internet reconozco las maravillas de la tecnología, pero me aterra la falta de rigor e incluso más aún que se juegue sin intención, solo por desidia, con las medias verdades o que se expandan las mentiras sin pudor… Las medias verdades o las mentiras también son crímenes que pueden matar de manera muy dolorosa.

11. Has tenido ‘La mala suerte’ (permite el juego de palabras) de ser finalista este año en el Premio de novela Cartagena Negra. ¿Qué se encontrará el lector con dicha obra?

La mala suerte comienza con la desaparición de una chica de 18 años de la que, tras dos años de investigaciones no hay ninguna pista. La madre de la desaparecida, que no que no está satisfecha con las investigaciones de la Guardia Civil, decide contratar los servicios del detective Roures. Este, al comenzar a investigar se encuentra con un entramado de turbiedades y engaños que le conducen a dos preguntas: ¿Qué estamos dispuestos a hacer para ser padres o madres? y ¿ser padre o madre es un acto de generosidad o un acto de egoísmo? Hay mucho mal vestido de bien en esta novela. Y a mí no hay nada que me aterre más que alguien que justifica el mal que hace pretendiendo que supone un bien para la sociedad. Es una historia dura, que toca temas que parecen de actualidad, pero que tienen que ver con el ser humano desde el principio de los tiempos.

 

12. ¿Ha sido el oficio del periodista una herramienta útil para la literatura negra en tu caso?

Pues supongo que sí, porque llevo trabajando toda mi vida como periodista y habré utilizado algunas herramientas para investigar o para contar. Pero también es cierto que yo escribía mucho antes de decidirme a hacer la carrera de periodismo, que ya me presentaba a concursos con 11 o 12 años y que el ser periodista me limita a veces un poco, porque no me olvido de mi condición y pretendo contarlo todo y explicarlo todo demasiado. Tendría que hacer más caso a esa frase de Borges: “ante todo no seas obvio”.

13. Hay una pregunta que queremos haceros a todos y aunque a priori puede parecer poco negra, nosotros realmente creemos que encierra la parte más oscura de cada uno de nosotros. ¿Qué te hace reír y que te hace llorar cada día?

Me hacer reír el ingenio, la inteligencia, la falta de solemnidad y la complicidad. Y soy de muy poco llorar. No lloro cada día. A veces con una película estúpida de serie B  y un perrito que se pierde derramo algunas lagrimillas pero…,me cuesta llorar. Igual debería llorar más. Eso sí, cuando lloro de verdad, lo hago a mares. Y suele ser por pura decepción.

Encuesta rápida de El quinto libro

Un color: Blanco y negro.

Una comida: Marisco y vino blanco.

Una película: Las amistades peligrosas, de Stephen frears

Una canción: Lotta love de Neil Young

Un lugar: Madrid

Un libro: Calígula de Albert Camus

¿Un chiste?: Odio los chistes escritos, así que no voy a caer en la tentación.


Puedes leer aquí otras entrevistas a los autores de Cartagena Negra 2019 

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Víctor M. Mirete Ramallo

Escritor murciano nacido en 1982, Autor de la “Saga de Ficción Histórica de Frédéric Poison” y cuyo lema es: «La vida no consiste en vivir de ilusiones, sino en vivir ilusionado.

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