Entrevista a Mónica Rouanet

21 agosto, 2019 Víctor M. Mirete Ramallo

Mónica Rouanet: ‘La verdad es que muchos días abrir el periódico o ver el telediario es como empezar a leer una novela negra’.

Con motivo de las jornadas literarias de Cartagena Negra, El quinto libro pone en marcha el mes de agosto una sección de entrevistas a diversos autores que formarán parte del grandioso plantel de participantes en las mesas redondas y demás actos del programa. Queremos agradecer el gran interés y disposición que desde el primer minuto ha depositado en nosotros la organización de CTN con Antonio Parra y Francisco Marín como punta de lanza. Gracias a su confianza seremos uno de los blogs colaboradores del festival literario, participaremos en dos mesas redondas y haremos entrega del Premio anual de microrrelatos El quinto libro durante uno de los encuentros literarios de Mister Witt.


Hoy tenemos el placer de contar en la sección de entrevistas Cartagena Negra 2019 con la escritora Mónica Rouanet.

‘Las novelas reflejan una realidad, aunque sea a través de la ficción’.

1. ¿Es la novela negra un género que no caduca?

Eso parece. La intriga, los crímenes y la búsqueda de la verdad son temas que nos apasionan desde siempre y supongo que lo seguirán haciendo. Nos atrae lo que nos genera desconcierto, lo que nos asusta, lo que nos permite ejercitar muestra mente para resolver un misterio, y las novelas negras contienen todo eso y mucho más.

2. ¿Vivimos hoy día tiempos de novela negra que favorecen al género?

Jajajajaja un poco, aunque en realidad creo que la diferencia con otras épocas es que nos enteramos más de todas las barbaridades que ocurren. Ahora estamos al tanto de todo casi al instante. La información en tiempo real nos permite opinar y participar de corrupciones, robos, asesinatos, conjuras… La verdad es que muchos días abrir el periódico o ver el telediario es como empezar a leer una novela negra.

3. ¿Qué crees que has aportado con tus obras al Noir actual?

Mis novelas han sido catalogadas como género negro a pesar de que en ninguna de ellas aparece la figura del típico investigador derrotado y decadente que busca la verdad por oficio. Mis personajes son personas que se ven envueltas en tramas oscuras y criminales por diferentes causas y que deciden llegar hasta el final.

Creo que he aportado la posibilidad de salir de ese círculo cerrado en el que solo los policías o detectives están capacitados para resolver misterios.

4. Vemos como en los últimos años hay una notable reinvención del Noir. ¿Hasta dónde se pueden retirar los matices del género negro para que siga manteniendo sus señas de identidad?

Lo que ocurre es que de un tiempo a esta parte parece que tenemos la necesidad de etiquetarlo todo. A toda novela con algo de intriga, no digamos ya si entre sus páginas encontramos un crimen, se le pone el cartel de novela negra, y si atendemos a la definición que le dio Raymond Chandler cuando acuñó el término, solo deberían llevarlo aquellas que muestran historias policiacas repletas de gangsters y corrupción. Pero todo en este mundo va evolucionando y la novela negra no iba a ser menos, así que ya no hace falta que la trama se sitúe en las primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos, ni que guarde relación con la ley seca y el crimen organizado en manos de bandas de gansters. Si fuese así, serían muy pocas las novelas actuales a las que podríamos colgarles esa etiqueta. La verdad es que, bajo mi punto de vista, la novela de misterio está de moda y, no me preguntes por qué pero parece que queda mejor si le adjudicamos el nombre de novela negra.

5. No solo la demanda, sino que la oferta de novela negra también ha crecido exponencialmente en los últimos años. Pero… ¿hay una década o décadas que consideras puede destacar en la historia del género?

La oferta de novela negra ha crecido porque dentro del término se incluyen novelas con un género más amplio que las meramente policiacas, pero si somos estrictamente puristas, está claro que las décadas de los 30, 40 y 50 son las más prolíficas y las que han servido como base para todo lo que ha venido después.

6. ¿Crees que es imprescindible un buen crimen para construir una buena novela Noir?

¿La verdad? No. Creo que con la intención de cometerlo podría bastar.

7. ¿Es más importante el detective o el criminal en una historia negra?

Según desde qué punto de vista se muestre la historia. La novela no tendría sentido sin cualquiera de ellos, pero está claro que el narrador es quien decide cuál de los dos juega un papel más importante en la trama.

8. ¿Crees que hoy día el cine y las series están más influenciados por la literatura o es al revés?

Me gustaría pensar que la literatura es siempre la que marca el camino, pero en realidad creo que, actualmente, van a la par.

9. En tus novelas, como es el caso de Despiértame cuando acabe septiembre o Donde las calles no tienen nombre, expones esa tendencia del género negro que empezamos a ver con frecuencia en los últimos años: un detective por accidente. ¿Qué te lleva a forjar ese tipo de personajes?

Te juro que cuando me siento a escribir no pienso: “voy a escribir una novela negra con un personaje que se convierta en detective de manera accidental”. En mis novelas, lo primero que surge es el personaje principal. Trabajo su personalidad, sus características, su historia de vida… y entonces lo sitúo en una trama en la que predominan el misterio y la intriga. Y sí, en todas aparece al menos un muerto (será que me gusta matar y en la vida real me parece mal hacerlo). Desde ahí, mis personajes buscan salir ilesos y averiguar la verdad de todo lo ocurrido, tanto las causas como el desenlace final.

En más de una ocasión han catalogado mis novelas como negras psicológicas. Ya ves, otra etiqueta más.

10. En El camino de las luciérnagas te adentras en ese pasado lleno de secretos que acaba desenterrando tramas oscuras. ¿Crees que todos tenemos secretos oscuros que pondrían patas arriba nuestra vida si volviesen a salir a la superficie?

Todos tenemos secretos, eso es seguro. Ahora bien, la mayoría son secretillos de chicha y nabo que solo son importantes para nosotros mismos. No creo que los demás les dieran coba más de 24 horas, así que poner patas arriba nuestras vidas es un poco dramático.

11. Desde hace más de una década trabajas atendiendo a personas en riesgo y dificultad social. ¿Crees que la literatura puede llegar a ser una medicina para los males endémicos de una sociedad, o simplemente ser un espejo de lo que somos?

Creo que la literatura puede ser ambas cosas. Las novelas reflejan una realidad, aunque sea a través de la ficción. A lo largo de sus historias nos muestran un momento social determinado con sus defectos y virtudes, sus males endémicos y sus posibilidades de mejora. Visto de ese modo la literatura es un espejo que nos devuelve los que somos, pero no olvidemos que los libros están llenos de palabras y que las palabras tienen el poder de cambiar el mundo.

12. Presentarás tu novela Despiértame cuando llegue septiembre durante el festival de Cartagena Negra, compartiendo incluso jornada con nosotros. Desvélanos algún secreto sobre esta novela antes de que las cañas de Mister Witt nos nublen todas las neuronas.

Pues… en un principio el tema que justificaba la trama era diferente pero, cuando tenía prácticamente terminada la novela, encontré otra con una historia completamente distinta pero con una base demasiado parecida, y  entonces decidí cambiarla. Me di cuenta de que mis personajes actuarían de la misma manera si se enfrentaran a otra crisis de igual fuerza, así que busqué una que justificara todas y cada una de sus acciones y mantuviera la coherencia de la historia. Y la encontré; ya os contaré cómo llegué al tema pero surgió de un par de preguntas: ¿cómo se las arreglaban los traficantes de pornografía infantil en la época en la que la fotografía era analógica y no digital? ¿Todos tenían un cuarto de revelado en su casa o existían laboratorios encargados de revelar esas atrocidades?

13. Hay una pregunta que queremos haceros a todos y aunque a priori puede parecer poco negra, nosotros realmente creemos que encierra la parte más oscura de cada uno de nosotros. ¿Qué te hace reír y que te hace llorar cada día?

Jajajaja, buena pregunta. En realidad creo que soy más de risa que de lloro, aunque también le doy al llanto de vez en cuando, no vayas a creer. Déjame pensar… Yo, yo me hago reír. Me río de mí misma, de mis tonterías, de lo
simple que soy a veces, de mis propios errores (siempre que no sean demasiado importantes). El llanto suele ser más de emoción, cuando alguien a quien quiero consigue un logro importante, cuando alguien se esfuerza por algo, cuando veo que gente que lo tiene todo en contra lucha por salir adelante me emociono y me cae una lagrimita.

Encuesta rápida de El quinto libro

Un color: el naranja

Una comida: chipirones encebollados

Una película: Regreso al futuro

Una canción: Brown eyed girl, de Van Morrison

Un lugar: la bahía de Altea.

Un libro: ¿Solo uno? ¡Imposible!

¿Un chiste?: Mira, hoy me han contado uno: Ay, ahora no sé si mi amigo murciano me
ha pedido cianuro o 100 € (jajajajajaja, perdón).


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Víctor M. Mirete Ramallo

Escritor murciano nacido en 1982, Autor de la “Saga de Ficción Histórica de Frédéric Poison” y cuyo lema es: «La vida no consiste en vivir de ilusiones, sino en vivir ilusionado.

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