Reseña La banda de los niños

23 abril, 2018
Posted in BLOG, Reseñas
23 abril, 2018 Jesús Boluda

 

Reseña de la novela La banda de los niños

Título: La banda de los niños

Título original: La paranza dei bambini

Autora: Roberto Saviano

Editorial: Anagrama

Año: 2017

Páginas: 379

Género: Novela negra

Calificación: 

Sobre el autor

Roberto Saviano. Nacido en Nápoles en 1979, dio el salto al mundo literario de la mano de Gomorra (2006) con la que tuvo un triunfo agridulce. Traducida a más de cincuenta idiomas e incluso adaptada a la gran pantalla en forma primero de película y más tarde de serie, Gomorra presentó al mundo la cara más dura y real de la camorra siciliana. Sin embargo, el clan de los Casaleses lo condenó a muerte, por lo que este éxito le conllevó tener que vivir desde entonces con escolta policial. Perdió a su novia, a los amigos, se alejó de la familia y, como él mismo dijo, su vida se detuvo. Aún viviendo en ese estado de sombra custodiada, ha seguido escribiendo. Desde entonces ha publicado Lo contrario a la muerte (2007), La belleza y el infierno (2009), Vente conmigo (2011), y CeroCeroCero (2013).

Reseña de La banda de los niños

Si lo que te apetece es leer un libro con un arquetipos marcados, un ritmo constante y una trama profunda y elaborada, mejor busca otra lectura. En La banda de los niños no lo vas a encontrar. Sin embargo, si te apetece que te lleven, te tiren de la historia, y cuando estás pensando en abandonar la lectura del libro y zanjar la relación con Nicolas (así, sin tilde) y su banda, el Marajá, apodo con el que todo el mundo conoce a Nicolas, te sube de un tirón a su escúter, y te lleva en volandas por las últimas cien páginas, acelerando en cada vuelta de hoja, sin respetar aceras, ni métricas prosaicas, ni tan siquiera patrones obligados.

Tengo que reconocer que no ha sido mi mejor lectura, quizá por todo lo contado hasta ahora. La amalgama de personajes, pues solo la banda ya son diez, con nombres tan chabacanos como Lollipop o Pichafloja. Además hay que contar con los allegados a estos, familiares, novias, amigos. Y a la ecuación se suman las bandas con las que tienen que bregar, e incluso la ingente cantidad de lugares nombrados, de los que no sabes si son realmente una ciudad, una región o una simple cárcel.

El inicio del libro ya deja claro que las sutilezas en esta novela están de sobra. En apenas un puñado de páginas conocerás la psicopatía juvenil del protagonista de la novela. Y digo juvenil porque apenas cuenta quince años, pero deja bastante claro cuales son sus pensamientos y su forma de actuar con los que no están de acuerdo con sus ideas. Un chico que empieza a hacerse un hueco en el mundo, y en el que tiene claro que no quiere ser el cordero que trabaje para ganar un mísero sueldo, sino más bien el león que se come a ese cordero, y se queda con su dinero.

Y, sin ánimo de desvelar nada, pues ya el título deja bastante clara la trama del libro, en este ámbito se mueve todo. Un puñado de chavales que viven en Nápoles, y que desean llevar ropa de marca, hacerse tatuajes, llevar las mejores motos y sentirse poderosos. Desean ser gente que dé miedo, que mande en el barrio. Admiran a terroristas que no tienen miedo a morir ni tampoco inconveniente en matar a quien sea, y no les da miedo la cárcel, pues saben que ahí se forjan los hombres de verdad.

Crear una banda es la medida para alcanzar estos anhelos. Pero abrirse paso en un mercado así es duro. Sin embargo, Nicolas parece que lo tiene todo controlado. Y con esa sensación vive el lector, hasta que en algunos momentos se le muestra la realidad desde otro prisma. La realidad de que son unos niños queriendo ser otra cosa.

En una extraña mezcolanza entre los hábitos propios de chicos de su edad, como tontear con chicas o jugar a la consola, y las andanzas más propias de un gánster, como negociar los mercados de drogas, o elaborar planes para liquidar adversarios, el lector es vapuleado entre pasajes neutros, tibios a la lectura, que me atrevería a catalogar como “paja”, relleno, y tramos donde la potencia narrativa de Saviano se presenta y toma posesión de la historia, lanzándola al más alto de los niveles.

Podría poner una tachuela roja para objetar la finalización del libro, quizá abrupto, quizá dejando muchas historias pendientes, pero si el lector, animado por esta reseña, se atreve con la lectura de La banda de los niños, entenderá que no hay un final perfecto en este relato, por lo que me guardo la tachuela y el repoche para historias venideras.

Esta novela se titula en su idioma original, el italiano, La paranza dei bambini. Paranza significa barca pesquera y también los pequeños peces que se fríen rebozados. Son el descarte de la pesca, y sólo tienen sabor y valor en el mercado estando en grupo. La paranza “nace rápido, rápido se pesca, rápido llega a la boca”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacta con nosotros

Si quieres solicitar información, enviar libros para ser reseñados
o concertar una entrevista contacta con nosotros